Este artículo pretende ser mi pequeño homenaje a la hazaña que me dejó con la boca abierta la noche del 25 de julio de 1992, en las que se inauguraron los Juegos Olímpicos de Barcelona, y particularmente a la persona que la ejecutó, el arquero paralímpico Antonio Rebollo.

Nacido en 1955, siendo un niño se contagió la polio que le dejó secuelas en su pierna izquierda. Estamos ante el arquero español más laureado de toda la historia, ya que en su palmarés figuran dos medallas de plata en los Juegos Paralímpicos de Nueva York 84 y Barcelona 92, y otra de bronce en Seúl 88, siempre en la modalidad de arco recurvo. Además, fue nueve veces campeón de España, campeón de Europa en 1989 y subcampeón europeo por equipos en 1987 y 1991.

Fue a inicios de 1992 cuando su vida cambió. Ric Birch, productor ejecutivo de la ceremonia de inauguración de Barcelona 92 tuvo la brillante idea de conseguir encender el fuego olímpico directamente, sin ninguna vía de enlace. Fue Manuel Huerga, Director general de la ceremonia quien se encargó de seleccionar los dos candidatos: Joan Bozzo (que por entonces era estudiante de arquitectura y campeón de tiro con arco en Cataluña) y Antonio Rebollo.

Los entrenamientos se sucedieron durante medio año en el foso del castillo de Montjuïc y resultaron muy complicados. No podían utilizar un visor para apuntar, lo que les quitaba precisión y los arcos que debían utilizar eran de caza, por ser los únicos capaces de impulsar flechas que doblaban la longitud y el peso de las normales. Todo ello significaba que nunca se lanzasen más de 30 flechas por entreno, ya que el dolor de espalda que generaba la postura era brutal.

Hasta el día de inauguración los candidatos desconocían quien sería el elegido. Finalmente fue Rebollo quien se llevó la gloria, gracias a su mayor precisión. Aquella noche la ausencia de lluvia hizo posible continuar con el plan trazado si bien las dificultades no eras pocas. En el momento que recibió la llama olímpica por parte de Epi, Rebollo estaba a una distancia de 70 metros del del pebetero, que tenía 61 metros de altura lo que implicaba que tenía que tirar con precisión a 92.85 metros de distancia para encender el fuego, algo prácticamente imposible. Se apagó la luz cuando Rebollo encendió la flecha. Solamente podía apuntar al objetivo valiéndose de sus sentidos. Como estaba contra el viento, al tensar el arco, la llama quemó su mano. Rebollo actuó con calma y al compás de la música, una llama trazó una línea en el cielo nocturno, encendiendo la antorcha principal de los Juegos Olímpicos de Barcelona. Fue un momento mágico que a buen seguro ninguno de los lectores que lo vivió olvidará.

Sin embargo, días después de aquel momento épico nuevas imágenes en las que se veía como la flecha no entró en el pebetero sino que pasó por encima cuestionaron el montaje. Lo cierto es que Rebollo no falló del plan inicialmente trazado, ya que al estar el pebetero lleno de gas inflamable y cables era peligroso que la flecha entrase en el mismo. Por lo tanto la idea siempre fue que la flecha pasara por encima lo más cerca posible del pebetero y que cayese fuera del Estadio Olímpico en una zona delimitada. Rebollo lo logró.

En la actualidad Antonio sigue dedicado a su gran pasión como Coordinador Nacional de Tiro con Arco de la FEDDF (Federación Española de Deportes de Personas con Discapacidad Física). Desde Puntoseguro.com le deseamos el mayor éxito a sus pupilos en Londres 2012.

  1. pek dice:

    una precisa documentación de un momento espectacular que muchos de nosotros vivimos y nadie olvidó. no obstante, pocos saben la historia detrás de ese momentazo!
    gracias por el articulo, ha sido un placer leerlo.
    y enhorabuena por la página!

  2. […] Antonio Rebollo y el flechazo que alumbró los JJ OO de Barcelona 92 leyendasdeportivas.puntoseguro.com/antonio-rebollo/  por juan_betes hace 2 segundos […]

  3. Gran entrada, no conocia tu blog. Lo que me da rabia es ver como hay gente que piensa que “falló” porque no lo metió dentro…

    Un saludo y feliz año

  4. Gran post sin duda.

    Lo que no entiendo es el empeño de alguna gente de decir que no entró la flecha… si no tenia que hacerlo.

    Un saludo y feliz año